Viaje a Melilla 2014. Feria y Patrona

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SE CELEBRÓ EL XIII ENCUENTRO DE CASAS REGIONALES DE MELILLA

Los participantes de la Casa de Melilla en Madrid disfrutamos de un bonito e intenso viaje, conocimos aspectos nuevos de nuestra ciudad y disfrutamos de Melilla.


En la madrugada del día 4 de septiembre comenzó el viaje organizado por la Casa de Melilla en Madrid. Un grupo de socios salió desde Madrid hacia el puerto de Motril al que llegaron sin percances y con tiempo suficiente para comenzar la siguiente etapa desde Motril a Melilla por vía marítima. Cuando uno llega a Granada comienza a sentir su tierra cerca y al parar en Motril, con la imagen del mar atravesando tus pupilas y su olor acomodándose en el olfato, siente Melilla como si la estuviera viendo al otro lado del Mediterráneo, justo detrás del horizonte.

Allí se unieron al grupo otros socios que partieron de distintos lugares en los que disfrutaban de sus vacaciones, interrumpidas para pasar por Melilla y compartir con familia y amigos unos días de playa, feria, recuerdos e incluso de nuevos descubrimientos en su tierra, que no se acaba de conocer por muchas veces que se visite y que siempre te sorprende.

Comenzaron las nuevas experiencias por el viaje en barco. Para la mayoría de los viajeros, si no la totalidad, era la primera vez que navegaban hasta Melilla por la ruta que parte desde Motril. La primera sorpresa el propio buque: grande, limpio, cuidado con una tripulación atenta a sus pasajeros y pendiente de entretener la travesía que se hizo corta porque apenas duró cuatro horas y, en todo momento, estuvo acompañada por el buen estado de la mar y el tiempo reinante que permitió disfrutar de la luz intensa y brillante del Mediterráneo.

llegadaLa llegada. Mucha distancia desde el atraque hasta la Estación Marítima. Un recorrido excesivamente largo el que hay que recorrer por la pasarela de desembarque de los pasajeros. Es necesario solucionarlo.

A las siete de la tarde atracaron en el puerto de Melilla, allí les esperaba el Presidente de la Casa de Melilla en Madrid que les acompañó hasta los hoteles y les entregó el programa de actividades que la Federación Nacional de Casas de Melilla había preparado y la Casa de Melilla en Madrid había completado.

Otro importante número de melillenses de Madrid ya estábamos con anterioridad en Melilla. Habíamos llegado por distintas vías y en distintas fechas, y en ese momento nos unimos a los recien llegados completando el grupo de participantes de la capital.

No había mucho tiempo para el descanso. Melilla ya estaba en ferias y había que aprovechar. Además esa misma noche el Presidente de la asociación y su socio número 1 estaban invitados al programa "Con Luz Propia" de Cablemel TV junto con todos los socios que quisiéramos asistir como público.

Tras la emisión de la entrevista a ambos componentes de la casa de Melilla y después de un buen rato presenciando la grabación del programa en uno de los magníficos estudios que Cablemel TV tiene en el edificio de Gaselec, decorado como una caseta de feria, en sustitución de la que este año no le concedió la Ciudad Autónoma en el recinto ferial como venía siendo habitual en años anteriores; los melillenses de Madrid todavia tuvimos tiempo de acercarnos a la Feria para tener un primer contacto antes de irnos a descansar para disfrutar la apretada programación del día siguiente que daría comienzo bastante temprano.

m e 1Patio de la Fundación Gaselec

El viernes día 5 comenzamos nestras actividades comunes a las 09:30, en el Edificio de la Fundación Gaselec, donde tiene la sede el Museo Eléctrico y de la Industria que nos disponíamos a visitar. 

Mientras esperábamos la llegada de los menos madrugadores que se retrasaron un poco, paseamos por el patio de la sede de la Fundación, precioso patio decorado con plantas y con varias esculturas y conjuntos escultóricos que, tras la retirada de distintos puntos de España a consecuencia de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, han sido recogidas por la Fundación Gaselec para su custodia y restauración en algunos casos, como el cojunto escultórico dedicado al General Yagüe que fue decapitado antes de su retirada y restaurado por la Fundación. Sí, ha leído bien, decapitado; en España y en pleno siglo XXI a una estatua que representa una época de nuestra historia, guste o no, se la decapita. Lo dejamos aquí, no es éste foro para hablar de borrar o cambiar la historia ni de cultivar la cultura y erradicar la ignorancia.

m e 2Vista interior del Mueso Eléctrico y de la IndustriaComo íbamos diciendo, con un poco de retraso por tener que despegar algunas sábanas, comenzamos nuestra visita al Museo que cuenta con una importante colección de aparatos, objetos y materiales eléctricos empleados desde el comienzo de la utilización de la energía eléctrica en Melilla. Un punto de vista diferente de la historia de Melilla y del avance tecnológico de nuestra ciudad hasta nuestros días, gracias a la llegada de la energía eléctrica.

Además de esta colección que consideramos la más importante por la trascendencia que tuvo en el desarrollo de Melilla, el museo se complementa con otra, curiosa y más cercana, familiar, que evoca recuerdos de infancia y juventud, e incluso más próximos o más lejanos, de los abuelos, o vistos fotos antiguas;  una estupenda colección de los primeros aparatos y objetos de uso cotidiano que facilitaron la vida como los primeros electrodomésticos, y nos ayudaron en muchas otras facetas como la radio, la telefonía, las comunicaciones en general y nos permitieron disfrutar de nuestro ocio como gramófonos, tocadiscos, etc.

En la visita nos acompañó en todo momento y nos hizo de guía Julia Melero de la Fundación Gaselec que nos demostró un gran conocimiento de todo lo que nos exponía. Terminada esta visita se despidió de nosotros hasta el día siguiente que nos esperaría para otra visita a la Fundación, en esa ocasión a la Sala de Exposiciones para visitar la exposición “El último refugio de los dinosaurios”.

Terminada esta visita, que fue organizada por la Casa de Melilla en Madrid (CMLM), nos dirigimos a la Plaza de España donde nos esperaban unos autobuses dispuestos a trasladarnos a la primera de las actividades organizadas por la Federación Nacional de Casas de Melilla (FNCM). Una visita a los Panteones Militares del Cementerio de la Purísima Concepción, otra a la Sala Histórica de Regulares y otra al Museo de Artillería que finalmente se hubo de suspender por la coincidencia de un acto castrense en la Unidad. 

También llegamos con retreso al cementerio, no hay que preocuparse, al fin y al cabo estábamos de vacaciones y de lo que se trataba era de disfrutar; fuera prisas y fuera estrés.

p m 1Panteón MargalloEl retraso nos obligó a acortar la visita, sólo pudimos ver dos panteones, pero como no hay mal que por bien no venga, esto nos permitió hacerlo con detenimiento y dejar otros para una futura visita, ya tenemos actividades nuevas en la agenda del próximo viaje.

La visita fue guiada por el Cabo 1º Eduardo Sar Quintas que ha realizado un profundo trabajo de investigación sobre los enterramientos en el cementerio, de cuyo fruto ha resultado la publicación del libro "La impronta militar en el cementerio de Melilla" del que es coautor junto a Isabel Migallón Aguilar.

El cementerio de Melilla fue inaugurado en el año 1892 y en el mismo existen unos 12.000 enterramientos militares, entre ellos 39 caballeros laureados de San Fernando (la más importante condecoración militar española), y es un importante referente para el estudio de las guerras del norte de África y de parte importante de nuestra Historia.

El primer panteón visitado fue el de Margallo, que recibe su nombre de Juan García-Margallo y García, Gobernador Militar de Melilla en el año 1893, año en que se inició la primera campaña militar de la zona del Rif. En él se encuentran enterrados seis laureados, entre ellos el propio General Margallo como es de suponer, y algunos restos anónimos del conocido como "Desastre del Barranco del Lobo" (1909).

p m 2Panteón de los HéroesPara ayuda a las víctimas, fallecidos y heridos, se convocó una suscripción popular a nivel nacional que resultó tan mayoritariamente seguida y generosa, que con su sobrente, unas 80.000 pesetas, se comenzó la construcción del siguiente Panteón visitado, el de los Héroes, cuya primera piedra fue colocada el 7 de enero de 1911 por Alfonso XIII en su segunda visita a Melilla. 

Fue construido en piedra y marmol. Su cripta en planta circular cubierta por una bóveda, es impresionante; las paredes son en piedra veteada en tonos rojizos, está iluminada por cuatro claraboyas que la dotan de una luminosidad y calidez muy diferentes al ambiente frío de las criptas construidas habitualmente en marmol o piedra blanca.

Se accede por una amplia escalinata y la parte superior del panteón sirve de soporte a una gran cruz que tiene dibujada una Laureada de San Fernando. Frente a ella un gran ángel alado en bronce de más de dos metros de altura, sostiene sobre una mano el laurel de la victoria y sobre otra la palma del sacrificio. El ángel fue colocado en 1925 y costeado con la suscripción "Melilla".

Se levantó con la intención de albergar a los héroes y caídos de las guerras y contiene los restos de 22 laureados. En su sótano se encuentran los restos que se trasladaron de la fosa, en forma de cruz, que se habilitó en Monte Arruit para enterrar a las miles de víctimas del desastre de Annual. Se contabilizaron 2.996 cráneos en los trabajos de exhumación previos al traslado. Junto a los restos se recogieron algunos objetos personales que guardaron en una caja de hierro junto a la relación de los mismo, que con la llave colgada se introdujo en el osario junto a los restos.

A los pies de la escalinata de acceso y a ambos lados, dos parcelas ajardinadas recogen los restos de otros héroes anónimos, soldados sin identificar y otros cuyos cadáveres no fueron reclamados por sus familiares, en lo que es conocido como el "Jardín de las ánimas benditas".

La visita se prolongó, a petición popular, con una extensión a la tumba del soldado Benito López Franco, conocido como el "Soldado de los milagros".

En fin, una visita que a primera vista podría parecer un tanto macabra pero que se reveló como un interesante paseo por la historia de Melilla y de España, en el que se pudieron admirar dos interesantes monumentos funerarios de los muchos que contiene el cementerio de Melilla y que esperamos tener oportunidad de siguir conociéndolos en posteriores viajes.

A la salida del cementerio de nuevo traslado en autobús, en esta ocasión a la Base Militar Alfonso XIII donde se encuentra acuertelado el Regimiento de Infantería Regulares de Melilla 52, en la que nos esperaban su Coronel Jefe y el Suboficial Mayor.

regulares 1                 Sala Histórica de Regulares 52.                    Autor: Pedro Alexis García Rodríguez Ya en un ambiente más distendido visitamos su sala histórica en la que se expone una importante colección de objetos, documentos, banderas, muebles y uniformes de los distintos regimientos de Regulares aposentados a lo largo de la historia en Melilla y de los que proviniendo de otros asentamientos, tras su disolución, han ido siendo herederos. 

Como hemos dicho la colección era impresionante y bonita, compuestas por importantes joyas de la historia militar y fabulosos muebles, entre los que se encontraba el despacho completo del Coronel de la unidad hasta fecha reciente.

El contenido se puede describir, pero nada mejor que verlo en las fotografías para apreciar su belleza. Hazlo en los enlaces de abajo.

regulares 2       Salón Moruno de Regulares 52.        Autor: Pedro Alexis García RodríguezLo que no se puede dejar pasar es la joya de la colección. En sala histórica, al alcance todos, pudimos contemplar la Bandera de la Unidad. Una oportunidad doblemente excepcional: por un lado porque tradicionalmente las banderas de la unidades militares españolas se encuentran de los despachos de sus Jefes y, por tanto, no accesible a las visitas; y en segundo lugar porque no es fácil encontrarse y contemplar tan de cerca la Bandera más condecorada del mundo, no de España que también, del mundo.

Tras la vista de la Sala Histórica de Regulares, nos aguardaba una sorpresa: el Coronel de Regulares nos abrió una puerta contigua y nos invitó a pasar a un fabuloso salón moruno donde nos agasajó con un riquísimo té moruno. Una preciosidad de salón que no faltaba en ninguna de las unidades de tropas indígenas marroquíes que históricamente han formado parte de nuestros ejércitos.

Antes de despedirnos el Coronel entregó a los Presidentes, o sus representantes, de cada una de las Casas de Melilla un bonito recuerdo de la unidad para la Casa. 

Ahí terminó esta primera jornada matutina: intensa y emocinante; pero era tarde ya, y tocaba comer y descansar un poco. A la tarde nos esperaba el Presidente de la Ciudad para, con una recepción, darnos la bienvenida.

19:00 horas. De nuevo todos juntos en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea. El Presidente Imbroda nos había citado para darnos la bienvenida y saludarnos personalmente. Minutos después y tras un tiempo de cortesía para la llegada de los más rezagados, el Presidente, acompañado del Consejero Antonio Miranda, tras hacer subir al estrado a los Presidentes de las ocho Casas de Melilla participantes en el Encuentro, nos dirijió unas palabras de salutación y agradecimiento por nuestra fidelidad para con nuestra tierra a la que año tras año regresamos, al menos, con ocasión de esta convocatoria.

Continuó hablándonos de lo que ya es recurrente por el interés y preocupación que despierta en todos los melillenses, en los que viviendo en Melilla quieren desplazarse a la península y en los que viviendo fuera queremos visitar nuestra ciudad y a nuestra familia y amigos: el transporte.

Un transporte que este año ha empeorado en cuanto al transporte marítimo; tanto por la disminución en la oferta como por la considerable disminución en calidad, de lo que que el Presidente responsabilizó a las compañías navieras por no haber firmado el convenio con la Ciudad Autónoma y a la Compañía Transmediterránea por haber eliminado el servico de un barco rápido.

recepcionAlgunos de los componentes de la expedición de la Casa de Melilla en Madrid con el Presidente Imbroda durante la recepción en el Salón Dorado del Palacio de la Asamblea.

En cuanto al transporte por vía aérea, aunque manifestó que había mejorado al ser ya tres las compañías aéreas que operaban en Melilla lo que, por lógica, debería mejorar la oferta en cuanto a disponibilidad y frecuencia de vuelos, y en cuanto a los precios a causa de la competencia; lo cierto es que la práctica refleja que no ha sido así puesto que el aumento de vuelos se ha notado en muy escasa cantidad y exclusivamente con las comunicaciones con Málaga, única ciudad con las que las dos compañías recien incorporadas operaban.

En cuanto a la mejora en los precios debido al aumento de la competencia basta con intentar hacer una reserva para desengañarse.

En fin, esperemos que el Gobierno de Melilla se esmere, continúe intentándolo y consiga que la movilidad desde Melilla y hacia Melilla, pronto sea una realidad en cuanto a precios asequibles para todos y, sobre todo, de una calidad semenjante a la de los transportes públicos que disfrutamos en el resto de España. Que llegue pronto el día que el Sr. Imbroda, o el Presidente de turno, se vea obligado a recibirnos en una explanada porque no encuentre salón capaz de albergarnos en toda Melilla.

También tomó la palabra el Presidente de la FNCM que agradeció al Presidente la acogida y le entregó un regalo en recuerdo del Encuentro, en nombre de todo el colectivo asociado a las Casas de Melilla.

Tras las fotos de rigor y saludos entre unos y otros, se dio por terminado el acto y la programación oficial del día; si bien todavía quedaba un importante acto a las 20:00 que, aunque fuera de programa, estaba protagonizado por Antonio Vaqué, melillense residente en Valencia y socio de la Casa de Melilla en Valencia, quien en el Club Marítimo presentó su novela "Sueños rotos" con la que el autor pretende ahondar en el problema de la inmigración desde el lado de los subsaharianos que por tierra o mar intentan llegar al continente europeo. A la presentación estábamos todos invitados.

Después, para finalizar el día, nos quedaba la feria, las tapas, los paseos, la familia, los amigos y a descansar un poco, porque esto no había hecho más que empezar.

Comenzó el sábado día 6, en cuanto a programación se refiere, a las 10:00 de la mañana en la Sala de exposiciones de la Fundación Gaselec. Allí nos aguardaba puntual y con su simpatía de siempre, Julia Melero.

e dReproducción a tamaño real de dinosaurios y su hábitat de la exposición "El último refugio de los dinosaurios".

Dispuestos a disfrutar de esta actividad organizada por la Casa de Melilla en Madrid, en cuanto se reunió el grupo, Julia comenzó a mostrarnos una importante colección de fósiles, en su inmensa mayoría reales y en algunos casos reproduciones con fines didáticos, propiedad de la Fundación Gaselec y puestos a disposición de los visitantes para su disfrute de forma gratuita.

Además de las explicaciones descriptivas y relacionadas con los distintos elementos que constituían esa primera parte de la exposición, nos explicó las funciones que la Fundación realiza con fines didácticos, las innumerables visitas de colegios y grupos a los que se les prepara una presentación. Los escolares pueden disfrutar de una serie de aplicaciones informáticas didácticas con los medios puestos a su disposición en la sala, y percibir sensaciones táctiles reales con la reproducciones de distintos fósiles, huevos de dinosaurios, etc. que componen la parte práctica de la visita, consiguiendo captar una mayor atención y aprendizaje con la experiencia.

Tras disfrutar de estas primeras salas, Julia, erigida en guía y jefe de la expedición, nos introdujo en la sala estrella de la exposición: una impresionante reproducción a tamaño natural de los escenarios que constituyeron el hábitat  de los dinosaurios allí reproducidos. Allí pudimos pasearnos entre estos impresionantes y primitivos animales que habitaron la tierra mucho antes de nuestra aparición como si fuésemos contemporáneos.

Pequeños, grandes y gigantescos; inofensivos y agresivos, sin que ello tuviera relación alguna con su tamaño; herbívoros y carnívoros, presas y depredadores; corredores, anfibios y voladores. Un recorrido por sus territorios de reproducción y de caza a través de los 135 millones de años que dominaron la tierra, en el que pudimos compararnos con sus tamaños, fortaleza y evolución, y en el que también pudimos conocer a los primeros mamíferos, pequeños, semejantes a los actuales roedores, que se veían obligados a vivir ocultos, casi siempre bajo tierra, para sobrevivir a los abundantes depredadores. 

Los conocimos desde su nacimiento hasta su extinción hace 65 millones de años, siempre guiados y con las explicaciones, magníficamente expuestas, de Julia Melero que tras la aventura nos acomodó en una reconfortante sala de proyecciones donde nos proyectó un bonito e interesante vídeo que nos amplió, con una magnífica recreación, la información hasta entonces recibida.

Con el final de la proyección, terminamos la visita y nos despedimos de Julia y de la Fundación Gaselec por este viaje, no sin antes agradecerle las atenciones recibidas y la hospitalidad prestada y pidiéndole que le hiciera llegar a Gustavo Cabanillas nuestro agradecimiento por su generosidad al permitirnos disfrutar de forma tan personal de su Fundación y nuestro reconocimiento por la inmensa labor que por la cultura y su difusión realiza en Melilla.

Aunque como viajeros nos despedimos, Gustavo Cabanillas concedió una entrevista con el Presidente de la Casa de Melilla días después en la que se fraguó una futura colaboración entre ambas entidades que esperamos y deseamos, desde luego por nuestra parte pondremos todo el empeño, sea fructífera para la difusión de la imagen y el conocimiento de Melilla.

Desde aquí, dando un apacible paseo por la ciudad que nos vio nacer a la mayoría y nos gusta tanto a todos, nos fuimos acercando hasta el Parque Hernández, donde pudimos disfrutar de un maravilloso concierto que la Banda Municpal de Melilla nos ofreció a las 12:00 del mediodía.

Dimos por terminada con ello la jornada, en cuanto a actividades culturales se refiere, porque había que comer temprano, descansar un poco para relajar los músculos de la cara, presentar buen aspecto y comenzar a arreglarnos, informal pero "arregalos"; sobre todo guapos. La cena conjunta de todos los viajeros nos esperaba esa noche.

cena 1La totalidad del grupo de la Casa de Melilla en Madrid que participó en el viaje.

Las 21:30. Comedor del hotel Tryp Melilla Puerto. Todo dispuesto para nuestra cena de confraternización. Desde minutos antes nos fuimos concentrando todos en el hall del hotel. Saludos, abrazos, besos. un paseito hasta la entrada del comedor a ver el lugar y la mesa que nos había correspondido y de nuevo al hall, los corrillos, la charla y más saludos, más abrazos y más besos. La alegría y el buen humor rebosando en el ambiente mientras esperamos la apertura del comedor. Por fin, la hora y se abrieron las puertas, cada uno pasamos a ocupar nuestro lugar.

Continúa la charla pero ahora con la copita de vino y sentados. En un rato comenzamos la cena que estuvo compuesta de un menú discreto y bien condimentado, pero que tampoco provocó deseos incontenibles de disparar cohetes. Suficiente para el trámite pues al fin y al cabo no se trataba de una degustación ni de aplacar un apetito insaciable, sino de continuar pasádolo bien y pasar una velada entre amigos que se reunen, al menos en ese día, cada año. Para eso cumplió perfectamente.

La cena y los diferentes actos que constituyeron la velada fueron presentados por el incombustible y polifacético José Oña, omnipresente por una u otra o varias, causas en todas las reuniones de las casas regionales de Melilla, que tiene la virtud de agradar a todos y servir de catalizador para las buenas relaciones.

cena 2Baile hasta la madrugada.Terminada la cena se pasó a la entrega del Premio Melillense Ejemplar del Año que fue concedido a la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Melilla y fue recogido por su Presidente en funciones Gregorio Castillo Martínez quien solicitó a los Hermanos Mayores de las cofradías integrantes de la agrupación, presentes también en el acto, que le acompañaran en la recogida. La entrega se la hizo el Presidente de la Federación Nacional de Casas Melilla, acompañado también por todos los Presidentes de las Casas de Melilla participantes en el Ecuentro.

Tras los discursos procedentes y los agradecimientos por una y otra parte, que no dejaron de ser emotivos y sinceros por muy protocolarios que fueran, se pasó a la parte más festiva de la noche: el baile y las copas.

Entre danzas, música, corrillos, alegría, buenos recuerdos y buenos deseos, la fiesta se prolongó hasta avanzada la madrugada.

El domingo 7 dejamos la mañana libre por eso de recuperarse de la noche y madrugada.

A las seis de la tarde estábamos todos citados en la Plaza de España para realizar un par de visitas muy interesantes. 

En Melilla existen asociaciones, sin ánimo de lucro, que como la nuestra, están formadas por melillenses que dedican su tiempo libre, medios y trabajo a realizar actividades dedicadas a conservar, estudiar y fomentar nuestra cultura, a que de Melilla no se olvide nada y se mantenga todo el patrimonio cultural posible, incluso ese que tantas veces se pierde por el mero hecho del paso del tiempo, del progreso, que irremediablemente nos hace desechar objetos, herramientas, medios en general, que durante un tiempo nos han servido para facilitarnos una vida mejor, más confortable y más cómoda y abandonamos porque se nos quedan obsoletos.

Dos de estas asociaciones quisimos visitar durante nuestro viaje por diversos motivos. Por ver su trabajo, por solidarizarnos y reconocer sus esfueros y por ofrecerles nuestra colaboración. Hacerles saber que los melillenses de Madrid ponemos a su disposición nuestra Casa, que es la de todos los melillenses, para lo que puedan necesitar de la capital de España y para que cuenten con nosotros cuando quieran mostrar su trabajo, la parte de Melilla que ellos cuidan y conservan, en el inmenso escarape que es Madrid.

Estas visitas estuvieron organizadas por la Casa de Melilla en Madrid y, como las anteriores, se ofrecieron, por si querían aprovecharlas, a los componentes de las otras casas regionales que participaron en el encuentro, y, en esta ocasión sí, las aprovecharon un importante número de ellos, por lo que casi se completó el autobús que, para trasladarnos, nos esperaba en la Plaza de España como hemos dicho.

Partimos en primer lugar hacia el Museo del Automóvil.

Este museo, bastante conocido en Melilla, no lo es tanto por los que residimos fuera. Comenzó con la afición a los coches clásicos de Miguel Ángel Hernández al que se le sumaron más tarde otros colaboradores, principalmente Federico Navajo, que constituyeron la asociación que es titular del museo. Está situado en la carretera de Hidum, en las naves de una antigua fábrica de velas, lejías y jabones.

En sus intalaciones nos esperaban Miguel Ángel y Federico (Fede) que nos recibieron encantados y orgullosos de mostrarnos su colección de coches, motos y multitud de objetos relacionados con el mundo del automóvil utilizados durante el último siglo en Melilla.

Fede fue el encargado de presentarnos el museo y de explicarnos y enseñarnos su contenido. Con una amena charla nos fue guiando por la historia reciente de Melilla desde un punto de vista diferente, desde la llegada del primer automóvil hasta nuestros días, pasando por los primeros autobuses, las motocicletas, etc.

m aFederico Navajo relatando el último siglo de la Historia de Melilla a través de un prisma nuevo: la llegada y evolución del automóvil.En el museo pudimos ver y disfrutar con más de una treintena de vehículos y otras tantas motocicletas, además de multitud de herramientas, carteles publicitarios, surtidores de combustible, motores, emblemas, matrículas, etc. de distintas épocas y todas relacionadas con el mundo del automóvil y su historia en Melilla.

Es difícil destacar una joya entre la multitud que componen este museo, así que no juzgaremos más mérito que la edad y el servicio prestado por lo que destacaremos a la vieja camioneta Chevrolet, el primer autobús matriculado en Melilla que comenzó su servicio en septiembre de 1929 y que a sus 85 años se encuentra todavía en funcionamiento en este museo gracias al trabajo y mimo de sus cuidadores, mecánicos y restauradores. Bautizada como "La Viajera", puedes ver un vídeo que se gravó con motivo de su 75 cumpleaños en esta web, en la sección de "Vídeos de Melilla", o siguiendo el enlace de abajo.

Después de las explicaciones de Fede, y en compañía de otros amigos y colaboradores del museo, nos desplegamos todos para ver más de cerca y tocar estas joyas que a todos nos maravillaban. Mientras tanto Miguel Ángel y Fede respondían a nuestras preguntas con información concreta y detallada, aderazada con anécdotas e historietas aprendidas por estos dos melillenses con ocasión de sus trabajos de investigación sobre la historia del automóvil en Melilla.

Además de la labor de restauración y mantenimiento de los automóviles del museo que, todavía no lo hemos dicho y no se puede quedar en el tintero, todos funcionan; el trabajo de investigación y estudio realizado por este grupo de aficionados melillenses ha llevado a la publicación del libro "Melilla y el automóvil en el siglo XX" del que son autores José Hernádez González, Vicente Rincón López, José Nieto Egea, Federico Navajas Ariza y Miguel Ángel Hernández González.

Cuando terminamos nuestra visita, más por necesidades del programa que por ganas de hacerlo, nos depedimos de estos dos nuevos amigos y de otros colaboradores del museo que, sabedores de nuestra visita, se acercaron a saludarnos y poner su grano de arena en las explicaciones sobre las joyas allí contenidas.

En la despedida el Presidente de la CMLM además de agradecer a todos las atenciones prestadas y las molestias que se habían tomado para, en un horario no habitual, mostrarnos su bonita colección de coches, les entregó una de nuestras tazas como recuerdo de nuestra visita e insistió en la disponibilidad de todos los componentes de la casa regional para lo que pudieros ayudarles en y desde Madrid.

Volvimos todos a nuestro autobús y nos dirigimos hacia nuestra siguiente visita, la Asociación de Estudios Melillenses, donde nos esperaba su Presidente Benito Gallardo Sierra; no sin antes, por gentileza del conductor del autobús, de nuestra entrañable C.O.A., diésemos un paseo, una visita panorámica, por la circunvalación de Melilla, con la que pudimos ver lugares de Melilla que por no ser de paso frecuente, hacía tiempo que muchos no veíamos; además de que fue una oportunidad para que algunos de los participantes en nuestro viaje que no eran de Melilla y que se unieron a nosotros para conocerla, vieran una panorámica de nuestra ciudad y uno de sus lugares, desgraciadamente más popular, o más impopular: la frontera y su tristemente famosa valla, en la que pudimos compreobar que carecía de las famosas concertinas de las que tanto se habla y que fueron retiradas hace mucho tiempo, pero que a las múltiples voces que tanto las condenaron, parece ser que no les interesa difundir su actual inexistencia.

Recorrimos la circunvalación, como hemos dicho, y pasamos por el CETI, el Campo de Golf, el cementerio musulmán, el barrio del Real, el Paseo Marítimo , finalmente arribamos a la Puerta de la Marina, una de las puertas de acceso a Melilla la Vieja, donde nos esperaba nuestro anfitrión, Benito Gallardo.

a e mBenito Gallardo, Presidente de la Asociación de Estudios Melillenses, nos muestra la sede de la asociación y la enorme labor desarrollada por sus componentes. En la foto también podemos ver a Enrique Alcoba Ruiz, Presidente de la Confederación de Empresarios de Melilla, que con su esposa se quisieron sumar a las dos visitas de esa tarde de domingo; lo que aceptamos con gran satisfacción.Benito nos recibió con la alegría y hospitalidad con que los melillenses nos reciben en todas partes. También tuvo que interrumpir su descanso dominical, pero sabemos, y lo demostró en todo momento, que lo hizo con verdadero gusto por atendernos y mostrarnos orgulloso el inmenso trabajo que desarrollan el gran numero de componentes de esta asociación de los que él es uno más y un muy digno representante.

La asociación tiene su sede en un local de dos plantas, una a nivel de calle y otra sótano, en la ciudadela. Concretamente era la Sala de Armas de los almacenes de San Juan, edificación que fue construida en tiempos de Carlos III, tangencial al lienzo de muralla del Frente de Mar, en el primer recinto.

Este local fue cedido en precario por la Ciudad Autónoma y ellos se han encargado de su arreglo y puesta en uso. Es muy bonito y está muy cuidado, mucho más de lo que era de esperar con los medios de que disponen, por lo que se adivina un enorme trabajo de los que se encargan de su mantenimiento. Pero a pesar del gran esfuerzo y el cariño que ponen en mantenerlo utilizable y en actividad, se ve un gran deterioro debido, casi en su totalidad, a la humedad; problema que queda fuera del alcance de sus posibilidades el solucionarlo por lo que será necesaria una intervención de la Ciudad Autónoma que al fin y al cabo es la titular del espacio. Esperemos que consigan cuanto antes la ayuda necesaria para solventar este problema porque la dilatación en el tiempo corre en detrimento del material de la asociación, en depósito y custodiado por ella.

Esta asociación se dedica principalmente a la recogida, depósito y clasificación de documentación diversa de Melilla proveniente de distintos organismos, empresas y particulares melillenses; de objetos de toda índole que por su antigüedad, valor histórico, simbología o de afectación especial para los melillenses, llega a su sede o las manos de sus socios.

Tienen una importantísima biblioteca a la que acuden investigadores y estudiosos a consultar los libros y documentos del fondo. También la biblioteca es el lugar de reunión de un interesante grupo de lectura, no hace mucho formado.

La asociación tiene una reunión periódica semanal en la sede.

Entre su patrimonio destaca un importante fondo documental de la antigua Compañía Española de Minas del Rif, una gran colección de mapas de Melilla, Marruecos y sobre todo del antiguo protectorado de español. En su biblioteca, constituida por más de 5.000 ejemplares, destacan tres tomos publicados en 1748 de "Población General de España" del escritor melillense Juan Antonio de Estrada.

Las paredes de las dos plantas se encuetran ocupadas por innumerables pinturas, fotografías, mapas, diplomas, carteles, etc.

En la planta baja o sótano se encuentran numerosos objetos de uso en la vida cotidiana como cámaras fotográficas y filmadoras, centralitas telefónicas, máquinas de escribir, etc, etc. Sería imposible enumerar y describir el contenido de su patrimonio, pero de estos objetos de uso común en la vida diaria de Melilla o curiosos, no podemos dejar de destacar una increible maqueta del cargadero de mineral, dotada de motor eléctrico e iluminación que posee movimiento y que actualmente se encuentra pendiente de restauración por falta de presupuesto, nos parece recordar de Benito nos dijo que necesitarían unos 5.000 € para ello (así que si hay algún mecenas interesado en colaborar, aquí tiene una interesante propuesta); y como no, el caballito del fotógrafo del Parque Hernández, que será difícil que haya algún melillense de más de 45 o 50 años que no tenga una fotografía sobre él o a su lado.

La asociación divulga parte de su labor investigadora por medio de una buenísima revista llamada Trápana de la que van publicados ocho ejemplares. Benito Gallardo, el presidente y nuestro anfitrión nos regaló a los asistentes el ejemplar último de Trápana.

Muy bonito, muy valioso, todo; pero lo más imortante, lo más valioso, lo más bonito de todas estas asociaciones, es la inmensa labor que realizan sus componentes, el trabajo, el cariño, el tiempo y el amor que dedican para, con sus escasos medios, sacar adelante sus proyectos, y la gratitud y alegría que derrochan con los que nos interesamos por su quehacer. 

Nos despedimos del Presidente de la Asociación de Estudios Melillenses, dándole las gracias por la atención y hospitalidad con que nos ha recibido, las explicaciones ofrecidas, el tiempo de domingo y descanso que nos ha dedicado para que sigamos conociendo Melilla a través de la asociación que preside, pero sobre todo, por la labor dura y desinteresada que todos los socios, con él a la cabeza, realizan por nuestra ciudad, porque así es como conservamos Melilla, así es como todos damos a conocer Melilla.

Por nuestra parte no pudimos tener más detalle que regalarle también a él y a su asociación un pequeño recuerdo de la Casa de Melilla en Madrid, nuestra taza que es todo lo que de momento tenemos, y ofrecernos como siempre hacemos a todos los melillenses para colaborar con ellos desde Madrid, a que nos utilicen para todo lo que puedan necesitar.

No dejéis de entrar en la web de esta asociación, a la que tenéis un enlace abajo, para ver con detenimiento el trabajo que sus asociados realizan y podréis disfrutar de una bonita visita virtual, sobre todo los que no pudisteis disfrutarla en vivo y en directo; y además podréis bajaros en pdf los ejemplares de la revista Trápana.

Acabamos aquí el día. Ya era tarde, serían las diez, o algo más, de la noche cuando salimos de nuevo por la Puerta de la Marina para cenar, despedir la feria de esta año que, como siempre, terminaba con su exhibición de fuegos artificiales y prepararnos para el día siguiente; el día de nuestra Patrona, la Virgen de la Victoria.

ofrendaLa Casa de Melilla en Madrid ofrece un centro de flores a la Virgen de la Victoria en el día de su fiesta.El día 8 de septiembre amaneció soleado y bonito como todos los de nuestra estancia en Melilla. El centro de la ciudad aparecía despejado de coches para ceder el paso a la procesión que daría fin a todos los acontecimientos vividos en Melilla con ocasión de nuestro viaje. La gente arreglada y con el traje de los domingos, como antiguamente,  se dirigía por las diferentes entradas a Melilla la Vieja, a la Iglesia del Pueblo, a la Iglesia de la Purísima Concepción, sede de la Patrona y Alcaldesa Perpetua de Melilla, la Virgen de la Victoria.

Allí las autoridades de Melilla y una representación de la sociedad melillense, entre los que nos encontrábamos los melillenses de la diáspora representados por los presidentes de las casas regionales, íbamos a rendir tributo y homanejear a nuestra Patrona con una misa, una ofrenda y con la renovación del juramento que el 3 de febrero de 1756 tomó el Alcaide y Justicia Mayor de Melilla, D. Antonio Villalba y Angulo , a la población melillense para la proclamación de la Virgen de la Victoria como Patrona.

Comenzó la misa y en el ofertotio se procedión a la ofrenda de flores a nuestra Patrona en la que participó un importante nímero de instituciones y asociaciones melillenses, entre ellas la Casa de Melilla en Madrid con el resto de casas regionales.

Finalizada la misa la Secretaria de la Real y Franciscana Congregación de Ntra. Sra. de la Virgen la Virgen de la Victoria de Melilla, leyó la fórmula del juramento que solicitó a todos los presentes, en representación del pueblo de Melilla, de fidelidad y veneración a la Virgen de la Victoria como Patrona de la ciudad.

La organización del acto resultó impecable, contrariamente a lo que sucediera en otras ocasiones, desde la entrada hasta la salida y el desarrollo del mismo, estuvo presidido por un orden perfecto y una distribución del espacio y control de los tiempos ejemplares; así que chapó a los miembros de la congregación y a los componentes del departamento de protocolo del Gabinete de Presidencia: cuando las cosas se hacen así hay que reconocerlas y felicitar a sus protagonistas. Lo que es, es; y no hay más que decir.

procesionLa Virgen de la Victoria en procesión a su paso por la Iglesia del Sagrado Corazón de JesúsA las siete de la tarde, cuando la Virgen de la Victoria apareció por la Puerta de la Marina y fue recibida por todos los melillenses y la Agrupación de Regulares que le rindió honores y escoltó durante todo el trayecto, dio comienzo la procesión que recorrió todo el centro de Melilla acompañada en todo su camino por multitud de melillenses.

En torno a las diez o diez y media de la noche, se despidió al cortejo, ya de vuelta, en la Puerta de la Marina.

Última noche, por esta vez en Melilla, ya sin feria y con un considerable cansancio sobre nuestras piernas tras los intensos días vividos en nuestra querida tierra, nos retiramos a cenar, preparar las maletas y dormir. Nos esperaba, en el nuevo día, un madrugón y la vuelta a casa, felices y soñando con nuestra próxima escapada a nuestra querida Melilla.

El martes día 9 los primeros en salir fueron el grupo que llegó procedente de Motril, a las 8:00 de la mañana los recogió el autobús de sus hoteles y los trasladó a la estación marítima. Allí les esperaba,como a la ida, el presidente de la CMLM para despedirles. Otros se fueron a lo largo del día en avión y algunos hubo que todavía permanecieron varios días más en Melilla (¡Qué suerte!).

El grupo del barco llegó a Motril y allí se dividieron a distintos destinos, el nucleo principal a Madrid, a donde también llegaron sin novedad, y el resto a otros destinos a continuar sus vacaciones.

El año que viene más.

Hay montones de fotos, para que no te marees, las hemos organizado por álbumes. Para ver cada uno de ellos sigue los enlaces a continuación:

Fotos de la visita a la Fundación Gaselec y Museo Eléctrico y de la Industria.

Fotos de la visita a los Panteones Militares.

Fotos de la visita a la Sala Histórica de Regulares de Melilla 52.

Fotos de la recepción del Presidente Imbroda.

Fotos de la visita a la exposición "El último refugio de los dinosaurios".

Fotos de la cena de hermandad en el Hotel Tryp Melilla Puerto.

Fotos de la visita al Museo del Automóvil de Melilla.

Fotos de la visita a la Asociación de Estudios Melillenses.

Fotos de la misa y ofrenda a la Virgen de la Victoria.

Fotos de la Procesión de la Virgen de la Victoria.


Enlaces de interés:

Fundación Gaselec.

Museo Eléctrico y de la Industria.

Sala Histórica de Regulares Melilla 52

Asociación de Estudios Melillenses.

Museo del Automóvil de Melilla, vídeo "La Viajera".